
CASA DE LA CULTURA
LA UNIÓN, VALLE DEL CAUCA
La restauración de la Ermita NSL no puede ser un hecho aislado del entorno y el contexto, dado que esto, sería postergar su destrucción y la creación de monumento para olvidar. Teniendo en cuenta las potencialidades paisajísticas, aerodinámicas, socio-recreativas, turísticas y religiosas que posee la colina, se propone construir y consolidar un espacio de respaldo, no solo a la Ermita, sino, el número de actividades que hoy se efectúan en la colina , por medio de un edificio cultural que albergaría actividades relacionadas con la música, el teatro y las artes plásticas.
La plasticidad y la morfología del nuevo edificio corresponde a la materialización de una empatía constructiva y simbólica que recuerda la importancia de una memoria sensible y una constante referencia por mantener una dialéctica entre el pasado y el presente cambiante.
La lucha constante e inconsciente por dejar descendencia, como seres fileticos o en otras palabras, no desaparecer, se relaciona con dejar huella así sea efímera dentro de nuestra participación en el universo. Por ello, el arte y la poesía en todas sus representaciones nos conmueve y nos reafirman como creadores y su vez nos conecta e identifica dentro de una cultura.
Su conservación * va más allá de su integridad, va en identificación la construcción del presente desde el pasado e hilar lo material por medio de lo intangible y moldeable como el espacio, la atmósfera y el inconsciente colectivo. Por lo tanto se busca por medio del edificio, la revaluación de la Ermita y la recuperación de la colina como elemento complementario a su declaratoria patrimonial, resaltando en sus actividades cotidianas de esparcimiento.
Dentro de las decisiones proyectadas se pretende ubicar el edificio en una posición retraída y elevada como apoyo de un recuerdo que notablemente se revela, de esta forma el edificio nuevo es casi imperceptible ya que por su elevada elevación se oculta detrás de los árboles, así así y por la característica singular de la Ermita el enfoque semi-cerrado de la atención. Imprimiendo a través de la arquitectura, ecos silenciosos y elocuentes que nos hablan acerca del tiempo como material de construcción, en una intervención consciente de la responsabilidad histórica de establecer un diálogo de continuidad temporal, entre lo viejo y lo nuevo.